No faltan las evocaciones de corte clásico, como en el caso de Ítaca, lugar donde poder anclarse después de las contiendas de la vida, cual Ulises en la Odisea, o al río Leteo y a la laguna Estigia: fríos canales de la muerte, de la soledad, de la noche oscura, de las ausencias.
De otra parte, el mar, con ubicación propia en Cabo de Gata, irrumpe a intervalos regulares con la ilimitada magnitud de su fuerza en una suerte de ensoñación de olas, espuma, barcos, delfines y mareas. Muy cerca la sutil sensualidad de unos muslos, de los besos en escenarios líquidos que culminan sobre la memoria y quedan impresos en la rotunda consistencia de los versos.
Su lírica es además capaz de traspasar el cristal de la propia estancia para detenerse a observar al otro, «al extranjero», y denunciar así el ostracismo al que son sometidos los náufragos de esta vida, una vez pasado el «eco temporal» que suscitan los medios como para, quizá así, no hacernos responsables de esa «herida».
Los últimos quince poemas quedan comprimidos bajo el título «De una corona para Robinson». De esta forma, Sanabria nos invita a habitar la isla de su propio confinamiento. A través de sus ojos, asistimos, por ejemplo, a las escenas de una anciana que «aplaude con manos de ceniza»; a la mirada de un perro que en la soledad del confinamiento se configura con cualidades humanas: «te comprende, te intuye, te acompaña»; a los ángeles que se oxidan o a los huesos derrotados de aquellos ancianos que nos dejan el legado de su último abrazo.
La voz de Pilar Sanabria se abre paso con belleza, simbolismo y rotundidad en este nuevo poemario que imanta al lector con la fuerza arrolladora de un exultante lirismo.
‘Los nudos ilesos’
Autora: Pilar Sanabria.
Editorial: Cántico. Córdoba, 2021.